Donde la gente sigue viviendo (y cenando) en cuevas, y no es de casualidad
Este barranco de 15 kilómetros, compartido entre Agüimes e Ingenio, concentra la mayor densidad de yacimientos arqueológicos prehispánicos de toda la isla — fue uno de los valles más poblados en época aborigen, con cuevas usadas como vivienda, granero y hasta cementerio. Y aquí viene lo bueno: siglos después, la gente sigue viviendo en cuevas, solo que ahora es una elección de estilo de vida, no una obligación de la Edad del Bronce.
Muchas de esas casas-cueva se alquilan hoy como alojamiento rural, así que puedes literalmente dormir donde durmieron los primeros habitantes de Gran Canaria, con la ventaja añadida de tener wifi.
Senderos entre helechos y cascadas, para bajar la comida
El barranco también invita a caminar: senderos verdes entre helechos, con cascadas que aparecen según la época del año, perfectos para hacer tiempo antes de sentarte a comer o para justificar el postre después. La combinación de naturaleza y gastronomía en el mismo paseo es de las que no necesitan excusa.
¿Y todo esto a cuánto de Casa El Drago?
Unos 30 minutos en coche desde Tafira Baja. Suficiente para una excursión completa: historia aborigen, paseo entre helechos y una comida dentro de una cueva de verdad, todo en la misma tarde.
¿Preparado para comer dentro de una cueva sin renunciar a la mesa y las sillas?
Reserva tu estancia en Casa El Drago