Charco Azul: la piscina que rellenan a la vez una cascada y el Atlántico | Casa El Drago
La piscina que rellenan a la vez una cascada y el Atlántico entero
Cerca de El Risco, a un paso de Agaete, el mar y una cascada llevan siglos discutiendo quién llena esta piscina natural entre acantilados. La cascada recoge el agua que baja de las montañas de Tirma y Tamadaba; el Atlántico aporta lo suyo cuando rompe contra la roca volcánica. El resultado es un charco de agua cristalina que no sabe muy bien si es de río o de mar, y a nadie le importa la duda mientras el agua esté así de clara.
La roca que lo rodea se formó hace milenios entre coladas de lava y la erosión constante del oleaje — un volcán y el mar trabajando juntos durante generaciones para dejarte, sin cobrarte nada, la piscina infinita más currada de la isla.
El agua tan cristalina no es casualidad estética: la combinación de aporte de cascada y mar en calma, protegida por las rocas, crea condiciones perfectas para el snorkel. O sea, que puedes meter la cabeza bajo el agua en una piscina formada por un volcán y salir con la sensación de haber estado en un acuario natural sin entrada ni horario de cierre.
Poca gente, mucho paisaje
Al estar algo alejado de los circuitos más turísticos, en El Risco, el Charco Azul suele tener bastante menos gente que las playas del sur — que para un rincón con cascada, roca volcánica y agua transparente, es casi un milagro adicional.
¿Y todo esto a cuánto de Casa El Drago?
Unos 35 minutos en coche desde Tafira Baja, hacia el norte de la isla. Suficiente para cambiar la playa de siempre por una piscina que ni el mejor arquitecto de hoteles conseguiría diseñar mejor.
¿Preparado para una piscina que ningún hotel podría replicar?
Reserva tu estancia en Casa El Drago📍 Ubicación
¿Te apetece quedarte en Tafira Baja?
Reserva directamente en Casa El Drago — sin comisiones, con jardín, vistas y a 10 minutos de la playa.
Consultar disponibilidad →