El oasis de palmeras que un día decidió llenarse de loros (y no se arrepiente)
En pleno barranco seco del sur de la isla hay un oasis natural de palmeras que, en vez de quedarse como simple curiosidad geológica, acabó reconvertido en parque de fauna exótica. Guacamayos, tucanes, delfines, cocodrilos y mariposas tropicales conviven ahora donde antes solo había palmeras haciendo lo suyo, tranquilas, sin imaginar que algún día tendrían tanta compañía con plumas de colores.
Los espectáculos de loros son el gancho más conocido: aves entrenadas que montan en bici, cuentan hasta diez o resuelven pequeños trucos mientras el público hace fotos como si estuviera en un circo, pero sin trapecistas y con bastante más plumaje.
De las palmeras al fondo marino, sin salir del recinto
Además de las aves, el parque tiene un acuario y espectáculos con delfines, así que en la misma visita se pasa de mirar hacia arriba, buscando guacamayos entre las palmeras, a mirar hacia abajo, a través del cristal de un acuario. Pocos sitios cambian tanto de plano visual en tan poco espacio.
¿Y todo esto a cuánto de Casa El Drago?
Unos 45 minutos en coche desde Tafira Baja. Un plan perfecto para un día completo con niños, o con adultos a los que también les guste ver loros montando en bici sin sentir vergüenza ajena.
¿Preparado para un oasis con más plumas de las que esperabas?
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