La playa que estuvo a punto de acabar bajo una capa de asfalto
A la entrada sur de la ciudad hay 1.200 metros de arena negra volcánica que, en algún momento de la planificación urbanística, estuvieron a un tris de desaparecer bajo el asfalto. Por suerte, alguien frenó el proyecto a tiempo, y hoy La Laja luce renovada —con una intervención paisajística de 2013— en vez de servir de aparcamiento con vistas al mar.
Entre acantilados de lava, restos de antiguas canteras, una gasolinera casi mítica en la memoria del barrio y un túnel de los años 50, la playa conserva ese encanto discreto de los sitios que se resisten tercamente a que el tiempo los borre del mapa.
De cantera abandonada a zona de baño con piscinas
Lo que antes eran canteras de las que se extraía material de construcción hoy son piscinas naturales protegidas del oleaje, con zonas de sombra y un mirador de aves incluido — la naturaleza reclamando terreno donde antes solo había picos y vagonetas.
¿Y todo esto a cuánto de Casa El Drago?
Unos 15 minutos en coche desde Tafira Baja. De las playas más cercanas de toda la lista, ideal para un baño rápido con piscina reglada incluida, sin tener que cruzar media isla.
¿Preparado para una playa que sobrevivió al asfalto y salió ganando?
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