El pueblo que Noruega adoptó y ya no piensa devolver
En los años 60 alguien miró esta ladera del sur de Gran Canaria, sin playa natural que ofrecer, y en vez de rendirse dijo "pues la construimos nosotros". Así nació Puerto Rico: la primera playa artificial de la isla, resguardada por un puerto deportivo para que el mar se porte bien todo el año. Y se porta tan bien que está considerado uno de los microclimas más estables de Europa — ni demasiado viento, ni sustos de oleaje, ni excusas para no bañarte.
Con ese comportamiento tan ejemplar del tiempo, no es casualidad que media Noruega decidiera mudarse aquí de forma semi-permanente: hay colegio noruego, centro de salud noruego y un club social noruego con charlas y conferencias incluidas. Básicamente, si te pierdes en Puerto Rico y necesitas ayuda en noruego, tienes más papeletas de encontrarla que en Oslo un domingo de invierno.
Dos puertos deportivos y salidas en barco todos los días
Puerto Base y Puerto Escala son los dos puertos deportivos desde donde zarpan a diario excursiones para ver delfines, hacer submarinismo o simplemente pasear en barco sin más excusa que las vistas. Si el plan de "playa artificial perfecta" se te queda corto, aquí tienes el plan B, C y D, todos flotando.
Antes de bajar hasta allí, puedes echar un vistazo en tiempo real a cómo está la playa ahora mismo — sol, nubes o la cola del aparcamiento — con la webcam en directo de Puerto Rico.
¿Y todo esto a cuánto de Casa El Drago?
Unos 45 minutos en coche desde Tafira Baja, cruzando la isla de norte a sur. Se aleja un poco más que nuestros clásicos de Tafira, pero para un microclima que ni los propios noruegos quieren abandonar, el viaje sale a cuenta.
¿Preparado para el sur de la isla sin renunciar a tu base en Tafira?
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