La última fortaleza aborigen en caer, hoy solo la conquistan senderistas de fin de semana
A 1.404 metros de altura, en plena cuenca de Tejeda, el Roque Bentayga funcionó como fortaleza inexpugnable de los antiguos canarios hasta finales del siglo XV, cuando finalmente cayó ante el asedio de las tropas castellanas. Fue de los últimos bastiones en resistir la conquista — el roque que más aguantó plantándole cara al invasor, mientras el resto de la isla ya había firmado la rendición hacía tiempo. Cabezonería de manual, y con vistas incluidas.
Pero antes de hacerse el difícil con los castellanos, el roque llevaba ya generaciones sirviendo de vivienda trogloditas, granero colectivo y, sobre todo, de almogarén: un lugar sagrado donde los aborígenes seguían los movimientos del sol y la luna con la misma disciplina que hoy le ponemos a mirar el móvil cada cinco minutos.
Patrimonio Mundial desde 2019 (con muy poca prisa)
El Roque Bentayga forma parte del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2019. Le costó siglo tras siglo ser sagrado antes de que alguien se lo pusiera por escrito con sello internacional — la burocracia, una vez más, llegando bastante después que la fe.
¿Y todo esto a cuánto de Casa El Drago?
Unos 55 minutos en coche desde Tafira Baja. Para pisar la última fortaleza aborigen que resistió la conquista y un calendario de piedra con casi mil años de antigüedad, el viaje hasta el corazón de la isla se perdona sin rechistar.
¿Preparado para conquistar (a pie) lo que a los castellanos les costó tanto?
Reserva tu estancia en Casa El Drago