La roca que los aborígenes adoraban y que hoy adoramos igual (pero para Instagram)
Hace siglos, los antiguos canarios se reunían junto a este monolito de 80 metros para rendir culto a Acorán, "El Celestial", en rituales conocidos como almogarenes. Hoy la gente sigue subiendo en peregrinación hasta el Roque Nublo, solo que el dios al que se le reza ahora es el algoritmo, y la ofrenda es una foto bien encuadrada al atardecer.
Y hay que reconocer que el escenario acompaña: el roque se alza a 1.813 metros sobre el nivel del mar, en pleno centro de la isla, como si Gran Canaria hubiera decidido plantar su propia bandera de piedra justo en el corazón.
Una caminata corta para un monumento que pesa siglos
Llegar hasta la base no requiere ser alpinista: el sendero desde el aparcamiento es corto y accesible, así que la mayor parte del esfuerzo se la lleva la subida en coche hasta la zona, no la caminata final. Que la foto de perfil más recurrente de cualquier isleño salga tan barata en esfuerzo dice mucho a favor del roque.
¿Y todo esto a cuánto de Casa El Drago?
Unos 50 minutos en coche desde Tafira Baja, cruzando el centro de la isla. Suficiente para ver en la misma tarde el símbolo de Gran Canaria de cerca y el símbolo de Tenerife de lejos, sin necesidad de coger ningún ferry.
¿Preparado para tu propia peregrinación (con cámara incluida)?
Reserva tu estancia en Casa El Drago